El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha avanzado esta tarde que el Gobierno regional va a solicitar al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) que ceda, o que “nos encomiende parte de la gestión de confederaciones hidrográficas”. El jefe del Ejecutivo regional ha hecho estas declaraciones en el marco del acto institucional del Día Mundial del Agua, que oficialmente se celebra el próximo 22 de marzo.
En este contexto, tras la entrega de cuatro reconocimientos y arropado por la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, el presidente de Castilla-La Mancha ha argumentado esta demanda reconociendo que “está dispuesto a que nos hagamos responsables de los atrasos burocráticos y de los expedientes paralizados durante años, para intentar agilizarlos y arreglar problemas a nuestros regantes, a nuestra gente, que lo está necesitando y que no puede ser víctima de la atrofia burocrática que se vive”.
Así mismo ha lamentado que haya personas que digan que el Gobierno que preside “utiliza el agua para ganar votos” y ha añadido que “cuando escuchen ustedes eso, entiendan que nos están traicionando, créanme el agua ni da ni quita votos, pero es vida”, ha rubricado, explicando a su vez que en esta región ha habido muchas empresas que han retrasado sus planes de inversión porque les ha faltado abastecimiento.
García-Page ha reconocido que Castilla-La Mancha se acerca al problema del agua con un enorme sentido común, sin ningún fanatismo y ha indicado que precisamente, en esta misma comunidad autónoma, “hay realidades diferentes”, de ahí que no descarte “hacer un llamamiento para que esta región se movilice” y ha considerado que a veces no es suficiente con “aprobar resoluciones en las Cortes, discutir en las mesas o que el presidente dé un grito más de la cuenta. A lo mejor se necesita que haya una clara significación de que esto nos preocupa a muchos y que no es una preocupación solo del político de turno”.
Piezómetros para medir nosotros
Así mismo, ha reconocido que el Ejecutivo que preside “no está de acuerdo con los planteamientos iniciales en los planes de cuenca” porque “no son ni realistas, ni sostenibles socialmente”. Por ello, el presidente regional garantiza que se va a luchar para que “no se abra paso el intento de ajuste que se está planteando al agua”. En su opinión, “son discutibles hasta las mediciones de agua que se hacen, por lo que ha considerado la posibilidad de “poner piezómetros para medir nosotros”.
El presidente de Castilla-La Mancha ha aprovechado el contexto de esta tarde en el Teatro Regio de Almansa para retomar la reivindicación que hiciera hace unas semanas en Bruselas y que pasa por “conseguir la prórroga de directiva marco del agua” ya que, según ha matizado, “la entrada en vigor de la nueva sería absolutamente catastrófica y tampoco creo que tenga necesidad y demasiada prisa la revisión de los planes de cuenca con los criterios tan agresivos que se están planteando”.
Conexiones con la red de desaladoras
En este sentido, tras señalar que esta es la única comunidad autónoma en España que no repercute ni en los consumidores, ni en los ayuntamientos, la inversión hidráulica, ha considerado que “no será lejano que Castilla-La Mancha reclame para las zonas limítrofes con el Levante conexiones con la red de desaladoras del Levante”. A este respecto, ha explicado que “si Murcia o Valencia formaran parte de la misma comunidad que Castilla-La Mancha, nadie vería un problema que se trasladara a la red, pues así es como hay que entenderlo, como un todo, como lo que es este país”.
“Particularmente me preocupa muchísimo la situación del Guadiana, la amenaza que se cierne sobre el Segura y sobre el Júcar y por supuesto, también la permanente y relacionada con las otras que tiene el Tajo”, ha puntualizado, asegurando que el Gobierno que preside “tiene las cosas muy claras y las ideas muy ciertas” y lanzando el deseo de que “el Día Mundial del Agua nos recuerde que proteger este recurso, es una responsabilidad compartida”.
