La Diputación de Albacete ha inaugurado este jueves las primeras sesiones del Plan de Formación en Gestión Cultural, una iniciativa pionera en Castilla-La Mancha, con la que la institución provincial ha dado un paso más en su apuesta por fortalecer el ecosistema cultural, profesionalizar el sector y avanzar en la democratización real de la cultura en todo el territorio.
El diputado de Cultura, Miguel Zamora, ha intervenido antes del inicio de las jornadas, acompañado por el equipo técnico del Servicio de Cultura y por el coordinador académico del programa, el profesor Lluís Bonet, referente internacional en políticas culturales.
Durante su intervención, Zamora ha subrayado que este plan “ha dejado de ser una propuesta para convertirse en una realidad que responde a una necesidad clara de nuestros municipios”, destacando que la Diputación “ha asumido su papel de acompañar, fortalecer y dotar de herramientas a quienes hacen posible la cultura en nuestros pueblos”.
Una apuesta por la cultura como derecho y como inversión estratégica
El diputado provincial ha reivindicado el papel de la cultura como derecho fundamental, recordando que, tal y como establece el artículo 44 de la Constitución, “el acceso a la cultura debe estar garantizado para toda la ciudadanía”, y ha explicado que este proyecto es el resultado de un trabajo previo que se ha realizado desde la propia institución “durante años con un rumbo claro: llevar la cultura a cada uno de los rincones de la provincia”, y ha remarcado que el objetivo es que “todos los recursos de la Diputación sean permeables, capilaricen en cada uno de nuestros municipios”.
Así, Zamora ha señalado que este programa responde a un modelo de cultura pública “comprometida con su tiempo, con la igualdad, con la participación y con el territorio”, y ha incidido en la necesidad de entenderla “como una inversión estratégica para el desarrollo social, y no como un elemento accesorio”.
Del diagnóstico a la acción: fortalecer a quienes sostienen la cultura
En este sentido, el responsable provincial ha recordado que este plan formativo ha surgido del diagnóstico territorial realizado por el Servicio de Educación y Cultura, “un mapeo” que ha permitido detectar tanto el potencial como las necesidades del sector en la provincia, aludiendo a también a su evolución y a la necesidad de que evolucione su gestión, “y la Diputación siempre ha tenido el objetivo principal de dar respuesta, con sus recursos, a esos cambios sociológicos y culturales”.
De hecho, Zamora ha destacado la riqueza del tejido cultural provincial, “con profesionales muy comprometidos”, y ha explicado también su diversidad y dispersión, “donde en muchos casos son los propios ayuntamientos, concejales o alcaldes quienes sostienen la actividad cultural”. Una realidad ante la que ha defendido la necesidad de ofrecer formación especializada y herramientas prácticas para afrontar los nuevos retos del sector, desde la gestión de recursos hasta la creación de públicos o la adaptación a los cambios sociales y tecnológicos.
Además, ha querido poner en valor el papel de quienes generan cultura desde el territorio, apostando por ir más allá de la programación y trabajar también en la producción cultural desde nuestros pueblos.
“No es lo mismo traer cultura que producirla, y desde la Diputación hemos apostado claramente por esa cultura que nace aquí, que se construye desde lo local y que fortalece nuestra identidad”, ha afirmado.
Reconocimiento al equipo técnico y apuesta de futuro
Durante su intervención, Miguel Zamora ha querido trasladar un mensaje de “orgullo y agradecimiento” al equipo del Servicio de Cultura de la Diputación, destacando su profesionalidad, su implicación y su compromiso con la democratización cultural: “El verdadero motor de iniciativas como ésta es el trabajo diario de los técnicos y técnicas que entienden la cultura como un servicio público y como una herramienta de transformación social”.
El diputado ha concluido reafirmando el compromiso del Gobierno de Santi Cabañero con una cultura “de calidad, accesible, sin injerencias y pensada para mejorar la vida de las personas”, subrayando que este plan de formación “marca el inicio de una línea de trabajo que ha llegado para quedarse”.
“Porque la cultura o llega a todos los rincones y a todas las personas, o no es cultura. Y en esta Diputación tenemos muy claro que vamos a seguir trabajando para que así sea”, ha finalizado.
Un programa de calidad con gran respuesta del sector
El Plan de Formación en Gestión Cultural ha arrancado con todas las plazas previstas cubiertas —50 en total—, y con nuevas solicitudes recibidas en los días posteriores a su presentación, lo que ha evidenciado “el interés y la necesidad de una iniciativa de estas características”.
El programa combina sesiones presenciales, formación online y webinars especializados, y cuenta con un equipo docente de primer nivel, integrado por expertos de reconocido prestigio nacional e internacional. Entre ellos destaca el profesor Lluís Bonet, director del Programa de Gestión Cultural de la Universidad de Barcelona, quien ha participado en el diseño metodológico del plan y ha intervenido en la apertura de las jornadas.
Apostar por la formación para mejorar el servicio público
Bonet ha puesto en valor la iniciativa, destacando su enfoque práctico y su capacidad para conectar el conocimiento académico con la experiencia de los profesionales y con la realidad concreta de los territorios, así como su vocación de continuidad y crecimiento en futuras ediciones, y ha reivindicado la importancia de la formación continua en el ámbito de la programación cultural.
“La formación continua es aquello que garantiza no sólo nuestra actualización como profesionales, porque es evidente que la realidad cambia a enorme velocidad, sino que también permite aprender de otros ejemplos e intentar contextualizar nuestra propia realidad, ver qué funciona y qué no funciona, poder compartir con compañeros de otros lugares nuestras dudas”, ha afirmado.
Además, ha explicado que “la formación es un trabajo de aprendizaje colectivo que no termina en las jornadas”, poniendo el foco en las sinergias que se generan en este tipo de encuentros y en cómo éstas favorecen la actividad profesional en el presente y a futuro, y ha asegurado que compartir dudas y reflexionar en torno a las diferentes formas de trabajar “permite innovar y pensar hacia dónde hemos ido y qué debemos ir cambiando para mejorar nuestro servicio público”.
