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Las espectaculares imágenes de Horacio Llorens ‘sobrevolando’ el eclipse en Mallorca

El piloto Horacio Llorens voló ayer en paramotor sobre el valle de Sóller durante el eclipse solar total visible desde Mallorca, en una acción aérea y fotográfica preparada durante más de un mes por un equipo de cinco personas. El eclipse comenzó a las 19:38 horas y la fase de totalidad llegó en torno a las 20:31, con una duración aproximada de un minuto y treinta y seis segundos y el Sol a apenas dos grados sobre el horizonte.

El equipo trabajó desde la cresta de la Serra d’Alfàbia, mientras Horacio Llorens volaba en el valle, entre el observador y el Sol poniente. El objetivo era componer una imagen poco habitual: la silueta de un parapente recortada sobre un Sol cada vez más estrecho, con el relieve de la Tramuntana y el mar al fondo.

Un vuelo con una sola oportunidad

A diferencia de una sesión convencional, un eclipse no admite segundas tomas. La ventana útil era la propia totalidad, poco más de minuto y medio, y exigía que coincidieran en el mismo instante la posición del piloto en el aire, la trayectoria del Sol y el encuadre de las cámaras.

El equipo trabajó durante semanas sobre cartografía de relieve y simulaciones de la trayectoria solar para determinar desde qué puntos de la isla el Sol eclipsado quedaría limpio sobre el horizonte y, a la vez, fuera viable un despegue y un aterrizaje seguros. Se manejaron varios escenarios alternativos, incluida una opción a baja cota en la costa noroeste en caso de viento fuerte en altura.

A esa dificultad se sumó el dispositivo desplegado por el Govern balear, que restringió los accesos a buena parte de la Serra de Tramuntana. El equipo subió a pie durante la mañana y el mediodía para asegurar la posición antes del cierre. Uno de sus miembros tuvo que completar la aproximación caminando al ampliarse las restricciones también a las motocicletas.

La principal incógnita no era el viento sino el horizonte. Con el Sol tan bajo, cualquier banco de nubes sobre el mar bastaba para tapar el instante exacto de la totalidad, algo que afectó de forma desigual a los distintos puntos de observación de la isla.

Fue lo que ocurrió desde la posición del equipo. Una franja de nubes se cruzó justo en el minuto y medio de la totalidad y borró el momento que llevaban semanas calculando. El vuelo, en cambio, se completó según lo previsto, y las fases parciales dejaron la imagen que buscaban: el parapente recortado sobre un Sol convertido en una fina media luna, con la Tramuntana debajo.

El equipo

Horacio Llorens estuvo acompañado por un equipo técnico reducido y especializado:

  • Marc Marco, fotógrafo especializado en fotografía nocturna y astrofotografía, con dos cuerpos de
    cámara, telescopio en modo timelapse y filtros solares fabricados a medida para los objetivos.
  • Allen, cámara y realizador audiovisual, responsable del registro en vídeo de la acción.
  • Kike Vent, responsable del seguimiento de la posición del piloto en vuelo y del conocimiento del
    terreno.
  • Sebastián Astorga, apoyo de cámara y logística en montaña.
    La producción se desarrolló íntegramente con medios propios del equipo. El descenso de la montaña se
    completó ya de noche.

  • Horacio Llorens, ha señalado que: “Ha sido increíble ver el eclipse desde el cielo. Veía la sombra acercarse poco a poco, hasta que el cielo quedó oscuro por completo y la temperatura en vuelo bajó varios grados, con turbulencias extrañas. Me hubiera encantado ver el eclipse total, pero ese momento nos lo robó una nube en el horizonte. La verdad es que había nervios a flor de piel, con todo el equipo dándolo todo. Me sentía como en la final de una copa del mundo, con el pulso acelerado.