
La ciudad acogió este domingo la procesión del Corpus, es época de comuniones y hubo algunas aficionadas que se dieron cita en el Belmonte vestidas de comunión para animar a su equipo. Una tarde fría en el Belmonte donde el juego de ambos equipos tampoco ayudó para entrar en calor, en un partido donde había poca gente en las gradas. Fue, de momento, el último partido de fútbol profesional en el Carlos Belmonte. Esperemos que no el último y que volvamos cuanto antes donde un club con 75 años de historia con es el Alba se merece. El final se asemejó a una despedida para muchos jugadores que el año que viene no seguirán aquí.
