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Tres años de la Ley de Vivienda: el alquiler se encarece, la oferta cae y la competencia se dispara también en Albacete

Este martes 26 de mayo se cumplirán tres años desde la entrada en vigor de la Ley de Vivienda. La norma nació con el objetivo de contener el precio del alquiler y mejorar el acceso a la vivienda. Sin embargo, la evolución del mercado desde 2023 deja un escenario marcado por tres grandes tendencias: subida de precios, desplome de la oferta y un aumento sin precedentes de la competencia entre inquilinos.

Los precios son ahora un 30,7% más caros en España, la oferta se ha reducido un 30% y la competencia por alquilar una vivienda se ha más que duplicado, según idealista. El informe también detalla que, en la ciudad de Albacete, los precios han subido un 24% y la oferta ha bajado en un 33%.

La contención de precios era la principal meta de la ley, aunque no hay ninguna capital en la que se hayan reducido en estos tres años. Entre las ciudades que han aplicado topes de precio a lo largo de este tiempo, Pamplona es la que registra la menor subida, con un 11,9%. Le siguen Girona (12,6%), Vitoria (13,1%), Lleida (16%), San Sebastián (17,6%), Barcelona (18,4%) y Tarragona (18,8%). Con incrementos superiores al 20%, se encuentran Bilbao (20%) y A Coruña (22,7%).

La competencia por alquilar vivienda, un drama

Advierten que el principal deterioro del mercado no está únicamente en el precio o en la oferta, sino en la intensidad de la competencia entre inquilinos. Cada anuncio que sale al mercado en España recibe una media de 41 contactos interesados, un 119% más que en 2023.

Con la única excepción de Guadalajara (127 familias), los mercados intervenidos copan las posiciones más altas relativas a la competencia por cada vivienda. Son Vitoria (125 familias por anuncio), Pamplona (110 familias), Barcelona (99 familias) y Lleida (93 familias).

En el caso de Albacete, si en 2023 cada vivienda que salía a alquiler se la disputaban 7 candidatos, en 2026, esa cifra ha aumentado hasta 25, lo que supone un 240% más.

Según Francisco Iñareta, portavoz de idealista, “esta situación está provocando una clara “elitización” del mercado: los propietarios priorizan perfiles con mayores ingresos, estabilidad laboral y más garantías económicas, dejando fuera a jóvenes, familias vulnerables y rentas medias. En este sentido, Barcelona representa la gran paradoja del modelo. Aunque las medidas regulatorias han contribuido parcialmente a moderar algunos precios, la fuerte reducción de oferta ha disparado la competencia entre demandantes. El resultado es un mercado con precio regulado que es accesible solo a aquellas familias mejor posicionadas, que no tendrían problema en hacer frente a las rentas a precios de mercado”.