
El próximo viernes, 5 de febrero, está señalado, en la sección segunda de la Audiencia Provincial, el juicio contra los supuestos cabecillas del motín en el asentamiento de la IFAB, donde debían estar confinados por un brote Covid en el asentamiento de la Carretera de Peñas.
El Ministerio Fiscal pide para ellos 3 años de cárcel por desorden público y una multa de 40 días a seis euros por cada uno de los siete delitos de lesiones de los que están acusados, cometidos contra agentes de la Policía Nacional que trataron de impedir la fuga.
El Fiscal sí indica en su escrito que la pena de cárcel se podrá cambiar por la expulsión del territorio nacional.
El escrito de acusación expone que, el 5 de agosto, «cuando efectivos de la Policía Nacional se disponían a dar el relevo las unidades que realizaban labores de seguridad en un asentamiento de perdonas confinadas, por cuarentena obligatoria como consecuencia del Covid, hubo una avalancha hacia el exterior del Recinto Ferial IFAB de Albacete, recinto en que estaban confinadas, con la intención de salir del mismo». Y que «ante la situación creada, los agentes Policía Nacional procedieron a colocarse formando una barrera para evitar abandonar las instalaciones aunque una gran cantidad de las personas que se encontraban en el lugar de los hechos, procedieron a acometer a los agentes de la exhibiendo algunos de ellos cuchillos y otros objetos contundentes a la vez que les lanzaban adoquines, tableros de madera, botellas llenas de agua, lo que hizo que los agentes tuvieran que usar sus reglamentarias para impedir que se dispersaran, no consiguiendo su objetivo ya que 70 personas, consiguieron sobrepasar la barrera policial y se trasladaron a un parque cercano».
«La situación que se creó fue de tal gravedad que hizo necesario solicitar la presencia nuevos efectivos de la Policía, para conseguir que las personas que habían salido del recinto no se dispersaran por la ciudad, con el riesgo de difundir el virus, virus al que algunos habían dado positivo o con el que al menos habían estado en contacto al haber convivido con positivos», siempre según el escrito del Ministerio Fiscal.
F.A., sin antecedentes penales y en situación irregular en España, fue uno de los detenidos. Y dos policías, según el escrito, pudieron identificarlo como uno de los que «participó de forma violenta». Está acusado de haber lanzado adoquines contra los agentes y exhibir de forma amenazante unas tijeras de podar».
Por otro lado, a A.D. le identificaron por haber lanzado botellas llenas de agua, piedras o adoquines a los policías». Y D.G., que tiene antecedentes por robo, también está acusado de lanzar piedras a los policías.
El cuarto acusado, que sí está en prisión provisional por estos hechos, es M.O., sin antecedentes y también en situación irregular en España.
De su actuación, el escrito de acusación recoge que «participó activamente en los hechos, subiéndose a la tapia y exaltando al resto de los presentes a actuar contra los agentes que trataban de tranquilizar la situación» y que «llegó a exhibir un cuchillo de grandes dimensiones con el que hacía gestos amenazantes a los agentes, que arrojó contra los policías, sin que conste que llegara a impactar en ninguno de ellos».
