
La Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo (APEHT) de Albacete ha remitido una nota en la que muestran su malestar con que Sanidad no atienda sus propuestas.
«Ayer finalizaban los diez días de nivel III en las localidades de Albacete, Chinchilla y Yeste, pues bien, hasta estos momentos no se ha comunicado la resolución de prórroga más la inclusión en el nivel III de la localidad de Alcalá del Júcar. Desgraciadamente, la Delegación de Sanidad no sabe hacer otra cosa para combatir el covid19, que mantener los niveles III que, principalmente, lo que lleva aparejado es el cierre de la hostelería. Lo que se desprende de los datos ofrecidos , es que los contagios han subido, sobre todo, esta semana, de manera considerable, estando la hostelería cerrada, lo que nos lleva a pensar que esta subida viene provocada por el aumento de las reuniones en privadas y que la hostelería podría ser parte de la solución y no el causante de este aumento», han señalado.
Han expuesto que, al igual que plantearon que «mientras que no confinen las localidades, estamos transmitiendo el virus de una localidad a otra de la provincia, pasando de niveles II a niveles III, para luego volver al II y así sucesivamente».
«No somos expertos, no podemos hacer valoraciones sanitarias, pero desde luego valoramos con gran preocupación estas medidas, porque son muchas las localidades de la provincia que han estado en nivel III, otras que lo están, en este momento, y otras que entrarán mientras que la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha no cambia los criterios de actuación», han indicado.
También han lamentado que «han hecho oídos sordos a la petición que les pusimos encima de la mesa de abrir con un 50% , o de limitar el horario de cierre a una hora más temprana; eso sí, para todos los establecimientos no esenciales, no solo para la hostelería».
«No aceptan ninguna propuesta, no sacan ayudas de ningún tipo y les da igual las empresas que cierren o los trabajadores que se vayan al desempleo. Nos hemos cansado de expresar a través de campañas de comunicación, de manifestaciones, de declaraciones públicas o de solicitudes a las diferentes administraciones que la hostelería y el ocio son la herramienta más eficaz para evitar los botellones y fiestas privadas incontrolables. Pero nadie ha parecido escucharnos. Con cada limitación o cierre las instituciones han lanzado un mensaje claro a la sociedad: la hostelería es la culpable del aumento de contagios», lamentan.
