
Los cuatro temporeros contra los que hoy ha comenzado el juicio en la Audiencia Provincial de Albacete por las revueltas del pasado verano en la IFAB -donde estaban confinados- han negado los hechos. Todos han reiterado que no increparon a la policía, que solamente trataban de «hablar» con los agentes de la Policía Nacional, que no les escupieron ni intentaron agredirles, y que no querían escapar del confinamiento, solamente saber qué pasaba porque nadie les informaba.
Uno de los acusados, de quien el escrito de acusación esgrimía que increpó a los agentes con unas tijeras de podar ha defendido que se verían porque se rompió la bolsa que llevaba en la mano y que cuando vio que estaban fuera «las guardé» pero que «no estaba cerca» de la Policía.
Y otro de ellos, acusado de subirse a la tapia e instigar a otros temporeros, ha asegurado que lo único que trataba era de hablar con la Policía para que se calmaran los ánimos, que gritaba porque al no hablar español no le entendían.
Ninguno de los cuatro se ha negado a declarar como tampoco ninguno ha reconocido los hechos en un juicio que está previsto que se reanude mañana.
