Por Carlos Garrido
La actual Miss RNB Albacete afronta su participación en Miss RNB España con una mentalidad madura, un discurso claro y el objetivo de reivindicar el esfuerzo, la resiliencia y la identidad de la mujer albaceteña
Luana Selena Gheban afronta una de las etapas más importantes de su trayectoria personal y profesional. Como Miss RNB Albacete, representará a la provincia en el certamen Miss RNB España, una cita de proyección nacional e internacional que encara con convicción, serenidad y un mensaje muy definido.
Para Luana, llevar el nombre de Albacete va mucho más allá de un título. “Es un acto de identidad, de orgullo y de responsabilidad”, explica. Una oportunidad para mostrar ante toda España la imagen de una mujer “fuerte, trabajadora, resiliente, segura de sí misma y profundamente valiente”. Valores que, asegura, forman parte de la esencia de la provincia y también de su propia historia personal.
“Albacete es una tierra de mujeres aguerridas, que no se rinden y que saben levantarse incluso cuando nadie las ve”, afirma. Representar a su provincia es, para ella, dar voz a todas esas mujeres que han aprendido a ser fuertes en silencio, a reconstruirse y a seguir adelante pese a las dificultades. Una idea que resume con una frase que se ha convertido en seña de identidad: “No somos la ceniza, somos el fuego que renace de ella.”
Una experiencia que marca y hace crecer
Su paso por Miss Grand España 2024, donde logró el título de Tercera Finalista Nacional, supuso un antes y un después. “Fue una experiencia muy enriquecedora, tanto a nivel personal como profesional”, reconoce. De aquel certamen se lleva aprendizajes clave: disciplina, constancia y, sobre todo, gestión emocional en contextos de alta exigencia.
Ahora, Luana afronta Miss RNB España con una mentalidad distinta. “Llego mucho más madura, serena y enfocada”, explica. Con ilusión, pero también con los pies en la tierra, y con la idea clara de que cada certamen es un proceso de crecimiento. “Mi objetivo es dar lo mejor de mí cada día, disfrutar del camino y construir una participación coherente con mis valores y con la mujer que soy hoy.”
Mucho más que imagen
Uno de los mensajes que Luana quiere desmontar es la visión superficial que a menudo rodea a los certámenes de belleza. “Detrás hay muchísimo trabajo invisible”, señala. Disciplina diaria, constancia, formación y una intensa preparación física y mental que va mucho más allá de lo estético.
Con su participación quiere reivindicar que la belleza real nace del interior. “Del esfuerzo silencioso y de la resiliencia”, apunta. Y lanza una idea clara: “Una mujer puede ser elegante y fuerte, sensible e inteligente, femenina y determinada al mismo tiempo.” Para ella, el verdadero brillo no está en lo externo, sino en la seguridad interior de quien sabe quién es y no pide permiso para serlo.
Un mensaje para las jóvenes de la provincia
Consciente de que puede convertirse en referente para muchas jóvenes, Luana no duda al lanzar su mensaje: “Creed en vosotras mismas incluso cuando el camino se haga cuesta arriba. Nadie nace fuerte; la fortaleza se construye.” Y añade una advertencia directa: “No dejéis que nadie os diga hasta dónde podéis llegar.”
Su discurso se apoya en la transformación personal y en la superación constante. “Las mujeres no estamos hechas para rendirnos. Estamos hechas para transformarnos. Para renacer”, afirma. Y vuelve a cerrar el círculo con la frase que define su camino: “No soy la ceniza de lo que fui, soy el fuego que renace de ella.”
