
Mario Ortiz señalaba tras el partido que «es increíble la falta de gol, es la cuenta pendiente de todo el año y lo que nos ha llevado a esta situación. Ha habido ocasiones más que de sobra para meter algún gol pero no ha podido ser. Este año estaba hecho para que todo saliera al revés y nos vamos cabizbajos a pasar un verano jodido porque el club y la ciudad se merecían estar en Segunda».
«El vestuario siempre ha estado unido pero a la hora de ejecutar los domingos las cosas no salían como queríamos». Del penalti decía que «es increíble, me dice que se estaba jugando mucho que tenía que pitarlo, pero encima me saca la amarilla para perderme el primer partido del año que viene». «Me llevo momentos muy buenos porque conseguimos llevar al club mínimo donde se merece, que es Segunda, salvarlo el año pasado pero por desgracia me voy con un sabor amargo porque ha descendido. Me voy muy jodido porque fui uno de los que le llevé a Segunda y ahora soy de los que le bajan y eso es lo que te queda».
