Escuela de Negocios FEDA sigue ofreciendo la mejor formación a directivos y empresarios y en estos días preparan el inicio de la XVII Edición del MBA Executive que tan buena valoración ha logrado entre todos sus participantes en estos años. Carlos Muñoz, director de la Escuela de Negocios FEDA incide en la importancia de la formación directiva y empresarial como factor de éxito. Recuerda que sigue abierta la inscripción a esta nueva edición, que puede hacerse en la web de Escuela de Negocios FEDA o en la propia sede de la organización empresarial.
¿Existe un riesgo en el relevo generacional sin una formación directiva? Existe un riesgo real, y además es silencioso. Muchas empresas han superado el reto de crear un negocio, pero no el de sostenerlo en el tiempo. El relevo generacional no fracasa por falta de voluntad, sino por falta de preparación. Dirigir hoy no es lo mismo que dirigir hace veinte o treinta años: cambian los mercados, cambian las personas y cambian las reglas del juego.
Hemos visto empresas con enorme conocimiento técnico perder competitividad porque la siguiente generación heredó el cargo, pero no el criterio directivo. La formación no sustituye a la experiencia, pero la ordena, la acelera y evita errores costosos. En ese sentido, un MBA Executive es un puente seguro entre una etapa y la siguiente.
¿La falsa creencia de “no tengo tiempo para formarme” puede comprometer el futuro de la empresa?
Sin duda. Y diría más: suele ser el primer síntoma de un problema mayor. Cuando un directivo dice “no tengo tiempo para formarme”, normalmente lo que está diciendo es “estoy atrapado en la urgencia”. Y dirigir una empresa solo desde la urgencia es renunciar a la estrategia. Formarse no es añadir trabajo; es aprender a decidir mejor para trabajar de otra manera. Pensar no quita tiempo, sino que lo devuelve. El verdadero riesgo no es no tener tiempo para formarse; el riesgo es no tener tiempo para pensar el negocio. La formación bien diseñada no roba tiempo, sino que devuelve claridad.
¿Existe una relación directa entre formación directiva y resultados empresariales? Sí, y además es medible, aunque no siempre inmediata. La formación directiva impacta en cómo se toman decisiones, cómo se gestionan las personas y cómo se priorizan los recursos. Y eso, inevitablemente, acaba reflejándose en los resultados.
Las empresas no crecen por tener más información, crecen por interpretarla mejor. Un directivo formado no solo sabe más: elige mejor. Y elegir mejor significa menos errores estratégicos, equipos más comprometidos y organizaciones más sostenibles y rentables.

¿Es la formación la mejor herramienta para la supervivencia de una empresa?
La formación no es una garantía de éxito, pero la falta de formación sí es una garantía de vulnerabilidad y de potencial fracaso. Las empresas no desaparecen de golpe; se quedan obsoletas poco a poco. Primero dejan de entender al cliente, luego al mercado y finalmente a su propio equipo. La formación es la herramienta que permite anticiparse en lugar de reaccionar tarde. La formación directiva no garantiza el éxito, pero sí reduce el riesgo de quedarse fuera del mercado. Se trata de entrenar la capacidad de adaptación.
En el entorno actual de incertidumbre, ¿está la formación directiva a la altura de lo que exigen las empresas?
Depende del enfoque. Hay mucha formación que se ha quedado en el discurso, en la moda o en la herramienta aislada que no causa impacto. Y eso ya no sirve. Las empresas necesitan directivos con pensamiento estratégico, con criterio, con capacidad de liderar personas y de integrar tecnología —como la inteligencia artificial— dentro de un proyecto empresarial coherente. Por eso en Escuela de Negocios FEDA apostamos por una formación muy conectada con la realidad del territorio y de las empresas, con docentes que vienen del mundo profesional y con programas como el MBA Executive, que no prometen recetas rápidas, sino algo más valioso: capacidad para decidir en contextos complejos. Y eso hoy es una ventaja competitiva clara.

