Por Carlos Garrido
El conjunto albaceteño ocupa la segunda posición del Grupo XVIII de Tercera RFEF después de sumar tres victorias y dos empates en las cinco primeras jornadas. Invicto y con tres triunfos consecutivos.
El CP Villarrobledo se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de este arranque de temporada en el Grupo XVIII de Tercera RFEF. Después de cinco jornadas, el conjunto albaceteño ocupa la segunda posición de la clasificación con 11 puntos de 15 posibles, fruto de tres victorias y dos empates. Un comienzo especialmente meritorio teniendo en cuenta la dificultad del calendario y que el equipo todavía no conoce la derrota.
Su entrenador, Miguel Falcón, reconoce que los resultados han superado incluso las previsiones más optimistas. «La verdad es que el inicio es muy positivo. Viendo el calendario que teníamos, creo que era impensable pensar que podríamos tener 11 puntos a estas alturas», explica el técnico, que destaca la exigencia de los rivales a los que se han enfrentado durante estas primeras semanas.
Más allá de los números, Falcón tiene claro cuál está siendo la principal fortaleza del equipo: su capacidad competitiva. «Si me tengo que quedar con un aspecto positivo, es con la forma y la manera de competir de los chicos. Cada partido lo están haciendo de una manera espectacular y, juegue quien juegue, han demostrado que compiten al máximo. Eso es fundamental para esta categoría», asegura.
Esta regularidad ha permitido al CP Villarrobledo encadenar tres victorias consecutivas y situarse en la zona alta de la clasificación. Sin embargo, el entrenador evita hablar de objetivos a largo plazo y apuesta por mantener la misma filosofía que ha acompañado al equipo desde el comienzo.
«Siempre he hablado con los chicos y con el club de marcarnos el objetivo de ir partido a partido, de pensar en el siguiente encuentro y no mirar más allá. No queremos tener un objetivo a largo plazo, sino a corto plazo, que es el siguiente fin de semana. Creo en eso y pienso que es lo mejor», señala.
El técnico también pone en valor la dificultad del Grupo XVIII, una competición en la que considera que las diferencias económicas entre clubes no siempre se corresponden con lo que sucede sobre el terreno de juego. En este sentido, reconoce que el Villarrobledo debe competir con equipos que disponen de recursos superiores.
«Es una categoría muy complicada, en la que cada partido cuesta muchísimo ganarlo. Hay plantillas con presupuestos muy altos y nosotros, por presupuesto, no podemos competir con la mayoría. Todos los equipos tienen jugadores de mucha calidad, futbolistas con nombre y campos donde es dificilísimo puntuar», explica.
A esta igualdad se suman las sorpresas que ya se han producido durante las primeras jornadas, algo que, según Falcón, confirma la exigencia de un grupo en el que ningún resultado puede darse por hecho.
En el plano personal, el entrenador afronta esta nueva temporada con la ilusión de continuar creciendo después del trabajo realizado durante el pasado curso. No obstante, su mayor satisfacción no estaría únicamente en los resultados, sino también en la evolución individual de sus futbolistas.
«Estoy con muchísima ilusión y muchas ganas después de lo que hicimos el año pasado. Sobre todo, me gustaría que cuando termine la temporada cada jugador sienta que ha crecido y que el año ha sido bonito para él. Me quedaría con eso, además de seguir disfrutando y creciendo yo también», reconoce.
Con tres victorias consecutivas, once puntos en su casillero y la segunda posición de la tabla, el CP Villarrobledo disfruta de un inicio que invita al optimismo. Miguel Falcón, sin embargo, mantiene un mensaje claro: seguir compitiendo con la misma intensidad, no dejarse llevar por la clasificación y afrontar cada jornada como un nuevo desafío.
