Las distintas líneas de apoyo provincial pueden (y, cada vez más, suelen) converger en un mismo espacio para mejorar la calidad de vida de un municipio desde perspectivas complementarias.
El presidente provincial, Santi Cabañero, y el vicepresidente y responsable de Economía, Obras y Red Viaria, Fran Valera, aprovechaban la visita a Higueruela, junto a la alcaldesa, Isabel Martínez, y al conjunto del equipo de Gobierno municipal, para comprobar los resultados en la renovada calle Maldolivas, donde coinciden dos actuaciones impulsadas con el respaldo de la institución provincial: la remodelación integral de esta vía mediante Dipualba Responde y el mural realizado por jóvenes del municipio dentro del proyecto Verano Joven municipal, financiado en parte con la convocatoria provincial de Juventud.
Una calle renovada que resuelve problemas históricos
La actuación desarrollada en la calle Maldolivas ha supuesto una inversión cercana a 100.000 euros, permitiendo sustituir una red de abastecimiento de agua que sufría continuas averías y renovar completamente la pavimentación de este tramo del casco urbano, mejorando tanto la accesibilidad como la imagen urbana del entorno.
Para Cabañero, ésta es la mejor demostración de lo que representa Dipualba Responde. «Las administraciones también mejoramos la vida de las personas cuando resolvemos esos problemas cotidianos que llevan años esperando una solución. Cambiar una red de agua que genera averías constantes o renovar una calle muy utilizada por el vecindario es hacer política útil, cercana y con resultados que la gente percibe desde el primer día», señalaba.
El presidente insistía en que este programa nació precisamente para responder con rapidez a las prioridades planteadas por los propios ayuntamientos, permitiendo actuaciones muy pegadas a las necesidades reales de cada municipio.
El broche lo pone el talento de la juventud de Higueruela
La visita continuaba unos metros más arriba, en el mismo entorno de la calle renovada, donde Cabañero conocía el mural que ya se ha convertido en uno de los rincones más singulares y fotografiables de Higueruela.
La obra ha sido diseñada por el joven ilustrador local Salva Arnedo Pascual y era realizada junto a otros chicos y chicas del municipio dentro del proyecto Verano Joven, impulsado por el Ayuntamiento con el apoyo de la Diputación de Albacete a través de su convocatoria de ayudas para proyectos de Juventud, que destinó algo más de 850 euros a esta iniciativa.
Acompañado por varios de los jóvenes que participaron en su ejecución, Salva explicaba a Cabañero y Valera el significado de una composición concebida como un homenaje a Higueruela.
En el centro aparece la silueta del municipio presidida por la torre de la iglesia; alrededor se suceden algunos de los elementos más representativos de la localidad: los rollos de Santa Quiteria, una pareja de manchegos bailando, los gazpachos, la huerta tradicional con tomates, pimientos y patatas, las hojas de higuera que evocan el propio nombre del municipio y las utilizadas en las ofrendas a la Virgen. La composición rinde, además un homenaje al cordero hallado en el yacimiento arqueológico de La Graja, uno de los grandes símbolos del patrimonio histórico.
Todo ello convierte este espacio en una auténtica carta de presentación del municipio, donde patrimonio, gastronomía, tradiciones, paisaje y juventud dialogan en una única imagen.
Invertir también es generar orgullo de pertenencia
Cabañero ha felicitado tanto al Ayuntamiento como a los jóvenes participantes y, especialmente, a Salva Arnedo por una obra que, según ha señalado, «consigue que quien la mira entienda enseguida qué es Higueruela y por qué merece la pena sentirse orgulloso de este pueblo».
El presidente ha destacado que actuaciones como ésta ponen de manifiesto que las políticas de juventud no consisten únicamente en organizar actividades, sino en ofrecer oportunidades para que los jóvenes participen activamente en la construcción de sus municipios.
«Cuando damos confianza al talento joven ocurren cosas como ésta. Una pared deja de ser una pared para convertirse en identidad, en cultura, en patrimonio compartido y en un motivo más para querer y cuidar el pueblo», resaltaba.
Además, subrayaba el simbolismo de que el mural se ubique precisamente sobre una calle recientemente renovada gracias a la Diputación. «Es una imagen muy bonita de lo que queremos hacer desde esta institución: mejorar los servicios públicos y, al mismo tiempo, ayudar a que nuestros pueblos ganen belleza, identidad y vida. Porque una inversión está completa cuando, además de resolver un problema, consigue generar orgullo de pertenencia».
