
Al menos por ahora, Castilla-La Mancha no va a proponer el confinamiento domiciliario. Este mediodía, en Cuenca, el presidente de la Junta, Emiliano García-Page, ha detallado que que «no vamos a endurecer las medidas salvo que nos lo indiquen claramente los datos». Eso sí, ha precisado que «no descartamos como Gobierno tomar las medidas más extremas», aunque ha considerado que debería ser una decisión en todo el país.
Se ha referido a que «hemos visto que el problema no está en los colegios, son los espacios más seguros porque lo son siempre, tampoco en los restaurantes».
«Vamos a seguir salvando la hostelería mientras podamos porque en los restaurantes o en los bares no estamos viendo problemas», ha dicho Page que ha señalado que sí «los estamos viendo en pandillas que hacen fiestas, por ejemplo, en pisos o chalets».
