El Pleno del Ayuntamiento ha dado el visto bueno por unanimidad a la modificación urbanística que permitirá cambiar el uso del Edificio Belda en la calle Ancha, que pasará a tener carácter comercial y también gozará de una protección urbanística reforzada para la fachada y las columnas interiores de fundición. Esta modificación deberá ser definitivamente aprobada por la Junta como administración competente.
El concejal de Urbanismo, Julián Garijo, ha sido el encargado de informar en la sesión plenaria del cambio de uso residencial a comercial, “para recuperar y dinamizar este inmueble, que lleva años en situación de abandono, y así seguir avanzando en la revitalización del centro urbano”.
Garijo ha destacado el intenso trabajo que ha llevado a cabo el Ayuntamiento de la capital en los últimos meses, “especialmente la Gerencia de Urbanismo, con la finalidad de recuperar un edificio emblemático. Era una actuación pendiente hace mucho tiempo, porque aunque el edificio se sitúa en un eje histórico de la ciudad, sólo tiene una protección genérica, y debemos incorporarlo al catálogo de edificios protegido del PGOU”.
Según el concejal, “de este modo contribuimos a la conservación del patrimonio arquitectónico de la ciudad, y al cambiar el uso de residencial a terciario comercial, abrimos el abanico de posibilidades para dar vida al edificio y a todo su entorno. Es importante resaltar que aunque se reordenan los volúmenes, no se aumenta la edificabilidad”.
La Gerencia Municipal de Urbanismo ha aprobado la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana para incorporar la protección de la fachada del edificio y los pilares interiores de fundición, preservando así los elementos arquitectónicos más representativos del inmueble. El edificio Belda fue proyectado por el Arquitecto Ramón Casas Massó en 1903, y tanto la fachada como sus pilares de fundición en la planta baja representan una tipología característica de un momento de la historia de la ciudad.
Garijo ha destacado que “con esta actuación el Ayuntamiento busca también facilitar la recuperación de un espacio estratégico del casco urbano, fomentando nuevas oportunidades de inversión y actividad para devolver la vida a un edificio singular y que se encuentra actualmente sin uso y en una situación de abandono y notable deterioro”.
El acuerdo plenario se remitirá ahora a la Junta de Comunidades para la aprobación del cambio del PGOU y la inclusión en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos para proteger la fachada de uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad de Albacete.
La parcela del edificio tiene una forma rectangular con varios entrantes y salientes. Tiene 21 metros de fachada y 31 metros de fondo, con una superficie de 643 m2. El PGOU actual contempla la posibilidad de construir seis plantas (baja más cinco), pero la modificación aprobada ahora obliga a mantener la fachada actual (baja más dos, más un ático retranqueado). Aunque el fondo edificable habitual es de 16 metros, se permitirá ocupar todo el fondo de la parcela tanto en planta baja como en el resto de plantas, pero el tope máximo de edificabilidad será de 2.322 m2, manteniendo el mismo volumen que en el planeamiento actual.
