

Izal ha triunfado esta noche en Albacete en todos los sentidos. También cuando recordaba en su concierto en la Plaza de Toros de Albacete, de este 4 de julio, que fue aquí donde sufrieron su primera inspección de trabajo. Contaban con humor que «vino un señor muy serio, a nuestra prueba de sonido en la sala, en la que habíamos vendido 21 entradas». Recordaban que era en 2012-2013.
«El viaje y la pensión de media estrella esa noche se lo llevaba todo, pero el tipo estaba interesado en hundirnos en la miseria, porque llegó a la prueba del sonido y nos pidió los DNI y le dijimos pero si somos cinco pringados que no tenemos ni para pagar este viaje». «Todo quedó en nada, pero esa noche el grupo estuvo cerca de desaparecer, porque si nos llega a poner la multa no lo superamos», contaban.
«No pudimos dar ese concierto porque estábamos acoj…. lo suspendimos, devolvimos las 21 entradas y nos quedamos en el hotel llorando un rato. Todo ha mejorado y ahora habéis conseguido que nuestra vida sea magia y efectos especiales»; apuntaba.
Eso sí, después ya confesaban que lo de quedarse en el hotel llorando no era cierto, que salieron y disfrutaron bien de la noche albaceteña.
