El alcalde Manuel Serrano y el concejal de Deportes, Francisco Villaescusa, han participado en Madrid en el acto de presentación de la Red de Ciudades LaLiga, impulsada por la FEMP para favorecer la convivencia, la inclusión y el respeto en el mundo del fútbol. En el acto han intervenido los presidentes de la LaLiga, Javier Tebas, y del Senado, Pedro Rollán.
Manuel Serrano ha asegurado que “Albacete se adhiere con fuerza y convicción a esta iniciativa de la Liga de Fútbol Profesional y la Federación Española de Municipios y Provincias. Los ayuntamientos que acogemos a equipos de Primera y Segunda División debemos trabajar de la mano del fútbol profesional, para lograr que los valores de convivencia y respeto mutuo imperen en el deporte de masas”.
El Ayuntamiento de Albacete, ha recordado el alcalde,” mantiene un firme compromiso con la promoción de valores en el mundo del deporte. Albacete se define como la ciudad del deporte, en primer término porque defendemos las ventajas de la práctica deportiva para la salud y el bienestar físico de los ciudadanos. Además, el deporte espectáculo fomenta el ocio sano y la identidad compartida, y genera beneficios económicos para nuestra ciudad. Pero también apostamos por el deporte para fomentar los valores cívicos y humanos que la práctica deportiva aporta a la comunidad”.

Serrano ha lamentado que “los episodios de odio, de violencia y de xenofobia siguen produciéndose en muchos terrenos de juego y en las gradas de muchos estadios. Pero no podemos ni queremos resignarnos, no podemos normalizar situaciones que son intolerables para una sociedad moderna e inclusiva. Más todavía cuando el fútbol es una escuela de vida para nuestros niños y jóvenes, a los que debemos proteger contra los mensajes de intolerancia. Jugadores y aficionados tienen una gran responsabilidad, porque su ejemplo se extiende en la sociedad como una mancha de aceite”.
Manuel Serrano, como miembro de la Junta de Gobierno de la FEMP que preside la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, ha afirmado que “este proyecto es una gran apuesta de la FEMP, porque visualiza el objetivo compartido de que el deporte, y el fútbol concretamente, sea un espejo donde la sociedad pueda mirarse con orgullo. Debemos convertir el fútbol en un motor de cambio social contra la discriminación y el odio, haciendo del respeto la primera norma de juego y expulsando de nuestros campos a los violentos o a quienes falten al respeto a los demás”.
