Si uno ve el marcador sin seguir el partido pensará que la victoria ha sido más fácil de lo que verdaderamente fue. Y podría haber sido así y con una goleada mayor, si el Alba hubiera logrado mantener en la segunda parte el nivelazo de la primera mitad, en un partido donde se quedaron con uno más desde el 35.


El equipo, y con ellos los 6.613 aficionados que se dieron cita en el Carlos Belmonte este sábado, sufrió en gran parte de la segunda mitad, en la que lo mejor fue el resultado. Un 3-1 que nos da tres puntos importantísimo frente a un rival directo y con los que los hombres de Luis César toman aire en la clasificación, a ocho puntos ahora del descenso.
Se puso pronto bien el partido para el Alba, cuando Samu transformó el penalti que cometieron sobre él, en el minuto 8. El Alba fue dueño y señor del partido en la primera mitad y alguna de las ocasiones más claras la tuvo Portu. Aunque no cogió más ventaja en el marcador hasta el 42, cuando Keko hacía el 2-0. Anotó al rechace y dio alas a un Albacete Balompié que pudo irse al descanso con mayor renta.
Tras el paso por vestuarios, el Recre no bajó los brazos y le complicó la noche al Alba. Domínguez, que acaba de salir avanzada la segunda mitad, hacía el 2-1 cuando quedaban más de 20 minutos de juego. El Alba sufrió desde entonces y pudo llegar el 2-2, que evitó el palo. Dorronsoro había sacado, por cierto, en la primera mitad, una mano magistral que evitó el tanto visitante.
Pero en la recta final apareció Rubén Cruz, que esta noche empezó el partido desde el banquillo, para anotar un golazo, a pase de Keko, y hacer el 3-1. Precisamente, poco antes tuvo una clara ocasión de gol al sacar una falta, que detuvo el meta visitante.
En el partido, en el que hubo mensajes de ánimo para Pulido, fue titular esta vez César Díaz y Gonzalo entró para suplir la baja de Pulido. Rubén Cruz entró por Samu; Diego Benito por Portu y Jorge Díaz por César Díaz.
