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UPA pide una nueva marca de calidad para la miel en la región

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha vuelto a reclamar en Albacete mayor concienciación sobre la apicultura y ha expuesto las propuestas tanto a nivel estatal como regional para mejorar el día a día de este sector, fundamental para la agricultura, el medio ambiente y la sociedad en general.

El secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, ha explicado en rueda de prensa el momento que atraviesa el sector a nivel nacional y regional, así como la negociación abierta con la Consejería para crear una nueva marca de calidad en la región que potencie la interprofesional de la miel en Castilla-La Mancha.

Acompañado de José Ramón González, secretario de Ganadería de UPA, y de Ricardo Ortega, presidente de ASAPA -Asociación Provincial de Apicultores de Albacete-, ha detallado el potencial estratégico de la región, la situación de emergencia que atraviesan los apicultores y la propuesta de UPA de cara a la PAC post-2027, entre otros asuntos.

El secretario general de UPA Castilla-La Mancha ha indicado que, desde UPA Castilla-La Mancha y ASAPA, «estamos trabajando con la Consejería de Agricultura para ver si somos capaces de poner en marcha una nueva figura de calidad: una IGP de la miel de Castilla-La Mancha, desarrollada a través de un órgano de gestión como la Interprofesión de la Miel de Castilla-La Mancha. Sería un acicate para que esta interprofesión coja nuevos bríos, porque es importante que defendamos la calidad de nuestros productos», ha concluido Morcillo.

Ayudas directas en la nueva PAC

Por su parte, José Ramón González ha subrayado la relevancia, importancia y necesidad de defender un sector como el apícola, puesto que España sigue siendo el primer productor de miel de Europa. Con cerca de 36.500 apicultores a nivel estatal, unos 2 500 —el 7 %— son castellano-manchegos, de los cuales el 21 % son apicultores profesionales.

El secretario de Ganadería de UPA ha explicado que la organización agraria ha solicitado que la apicultura pase al vagón de cabeza de las ayudas de la PAC, porque el sector se lo merece, genera polinización y supone «una especie de servicio al resto de actividades agrarias». En concreto, ha señalado que «hoy presentamos la propuesta en la región para que, a partir de la nueva PAC, la apicultura perciba una ayuda acoplada como pago directo por colmena».

González ha indicado que el sector tiene una importancia económica y social enorme, pero se enfrenta a la entrada de miel foránea que llega «con más o menos acierto y acogida, pero con una tendencia a mezclarse para que no se distinga», lo que agrava la dificultad de diferenciar la miel importada de la de producción nacional. De hecho, entra en el mercado mucha más miel de la que se produce en España, procedente sobre todo de China, Argentina y Ucrania.

González ha recordado, asimismo, que el coste de producción supera el precio medio de venta, debido a las enfermedades, el cambio climático y «una crisis estructural porque los costes no llegan a cubrirse».

En la misma línea se ha expresado Ricardo Ortega, presidente de ASAPA, quien ha señalado el golpe que ha supuesto el encarecimiento de los insumos, que viene a sumarse a otras dificultades que sufre el sector: las enfermedades recurrentes como la varroa, la competencia desleal de las mieles foráneas y los efectos del cambio climático, entre otras. Tanto Ortega como Morcillo han afirmado que se mantienen contactos estrechos a nivel estatal para que el Ministerio considere incluir a los apicultores en las ayudas derivadas de la guerra comercial de la Administración Trump, «puesto que el gasto fundamental de los apicultores profesionales es el gasóleo», ha concluido Ricardo Ortega.