El primer partido del Alcorcón en Segunda fue en el Belmonte
La historia del Alcorcón en la elite del fútbol español es reciente. El conjunto madrileño nació en 1971, es decir, que cumple en septiembre 45 años de historia. Hasta el verano del año 2000 no llegó a la Segunda División B y, tras 10 años en la categoría de bronce ascendió a Segunda en la campaña 2009-2010. Así, la temporada 2010-2011 era su primera campaña en la Liga de Fútbol Profesional y desde entonces ha militado en la Segunda División. El destino quiso que el primer partido que la Agrupación Deportiva Alcorcón jugase como equipo de Segunda fuese en el Carlos Belmonte frente al Albacete Balompié.
El conjunto manchego empezaba a sufrir los rigores de las malas gestiones económicas de los últimos años, aderezadas por una huida hacia delante en la que el club, en manos de Rafael Candel y José Vicente García Palazón, había realizado una fuerte apuesta con una plantilla de jugadores de sobrada categoría que finalmente no dieron la talla y un equipo llamado a luchar por el ascenso tuvo que salvarse del descenso ganando la última jornada en Cartagena. Así, en esa campaña 2010-2011 la situación iba a ser muy distinta y tanto se quiso ahorrar en la confección de la plantilla que al final pasó lo que pasó. El entrenador era Antonio Calderón, que venía de realizar un buen trabajo con la SD Huesca. Esa primera jornada se disputó el 29 de agosto, es decir, con el mercado todavía abierto y los equipos apurando. El Alba hacía cerrado días antes la incorporación del paraguayo Nelson Cuevas, uno de los muchos fiascos que hubo esa campaña. Berry Power, un delantero holandés que había estado a prueba en el conjunto manchego dejando buenas sensaciones, era descartado y firmaba con el Nástic de Tarragona que entrenaba Luis César Sampedro.
Con el Alcorcón llegaba en el banquillo un entrenador con pasado futbolístico en el Albacete, además de tener curiosamente el nombre de la ciudad en su primer apellido, Juan Antonio Albacete Anquela, que había recibido una oferta del Alba a finales de la temporada anterior, pero que decidió seguir en el Alcorcón al que había ascendido a Segunda tras tres temporadas con el equipo madrileño en Segunda B.
En el partido se guardó un minuto de silencio en memoria del que fuera presidente Fernando Navarro, fallecido recientemente. Además, sus hijos recibieron la insignia de oro y brillantes del club a título póstumo.
Antonio Calderón formó en ese primer partido oficial de la temporada con Keylor Navas, Kike Tortosa, De la Cuesta, Alán Baró, Toni Sánchez, Fragoso, Verza, Miguel Núñez, Sousa, Asen y Jorge Pina. También jugaron Antonio López, Alfredo Ortuño y De Lerma. En el Alcorcón, Anquela formó con Manu Herrera, Rubén Anuarbe, Javi Hernández, Babín, Ángel, Samuel, Rubén Sanz, Fernando Sales, Mora, Montañés y Borja. También jugaron Rueda, Carlos Martínez y Quini.
El árbitro del encuentro fue el murciano Bernabé García, que mostró cartulina a los locales Verza y Sousa y a los visitantes Javi Hernández, Manu Herrera, Quini y Rueda, este último en dos ocasiones, por lo que fue expulsado en el minuto 81.
El partido que ofreció el Albacete no fue bueno y la verdad es que pudo darse con un canto en los dientes con haber empatado ya en la recta final del choque. El equipo de Calderón mostró muchas carencias en defensa, en el mediocampo y en la delantera. El Alcorcón mostró ilusión y ambición, no en vano era su debut en la Segunda División. Su concentración y presión desarboló una medular formada por una tripleta (Fragoso, Verza y Núñez) que no se prodigo en la creación ni en la conexión con el ataque. No había creado mucho peligro el Alcorcón sobre la portería defensiva cuando a la media hora de partido hubo una indecisión defensiva, se pidió falta sobre Baró, pero Fernando Sales, exjugador del Alba, progresó y culminó la acción con un disparo cruzado que premiaba el mejor juego de los madrileños.
El Alba acusó el golpe y el Alcorcón se creció, aunque la última acción de la primera parte fue un error del guardameta Manu Herrera que ni Sousa ni Pina pudieron aprovechar. En la segunda mitad Calderón decidió dar salida a Antonio López y eso cambió el partido. El madrileño le dio profundidad al juego del Albacete y puso orden donde no lo había. Aunque el Alcorcón tuvo una buena oportunidad para meter el segundo, lo cierto es que el Albacete había despertado y buscaba con intención la portería contraria. El joven Alfredo Ortuño salió para darle más mordiente al ataque, pero en un contragolpe otra vez el Alcorcón era el que tenía la oportunidad de matar el partido. Por fin en el minuto 76 llegó una buena jugada de Antonio López por la banda, el centro medido y la experiencia de Asen para rematar y conseguir el 1-1. Se animó el Albacete y en el 81 Asen se iba sólo hacia la portería cuando fue derribado por Rueda, que vio su segunda cartulina amarilla y dejó al Alcorcón con 10 hombres. Quedaban minutos, pero el Alcorcón se decidió a dormir el partido y la pólvora ya estaba mojada para un Albacete que iba a sufrir mucho durante toda la temporada. Ambos entrenadores dieron el punto por bueno.

