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MOU SE VENGÓ

FOTOS Miquel Borras Escanero

No hay manera de que el Albacete Balompié sume dos victorias consecutivas y parece que tampoco que encarrile dos partidos seguidos con una buena imagen. Si el domingo pasado se metió al Belmonte en el bolsillo con su partido frente al Elche y la importante victoria, esta jornada perdía en Mallorca dejando una imagen por mejorar.

Los locales, que estrenaban míster, con Gálvez como novato en esto de dirigir banquillos, merecieron ganar porque se esforzaron más y porque tuvieron las ocasiones más claras, frente a un Albacete Balompié que solo dejó su mejor imagen durante algunos momentos.

En la primera mitad, ninguno de los dos equipos abrió el marcador, aunque fue el Mallorca el que se acercó con más peligro a la portería de Juan Carlos, especialmente a través de las jugadas de dos hombres que serían clave en la segunda mitad: Bianchi y el canterano Brandon.

César Díaz, en el 20, y alrededor de la media hora de juego tuvo las dos ocasiones de más peligro para el Albacete Balompié en este primer tanto, aunque fueron más claras las ocasiones locales.

Jona, que había sido titular en esta jornada en detrimento de Rubén Cruz, sufrió un percance al comienzo de la primera mitad y aunque aguantó los primeros 45 minutos ya no volvería tras el paso por vestuarios, lo que forzó el primer cambio en el equipo de Luis César, que dio entrada al utrerano Rubén Cruz para comenzar la segunda parte.

Se complicó pronto el partido para los blancos en esta segunda mitad, con el gol de penalti que transformó Bianchi. Fue un ex del Alba, Moutinho, el que cayó en el área, en una jugada muy discutida por el Albacete Balompié pero que supuso el 1-0 para el Mallorca.

Más avanzada la segunda mitad, Brandon hacía un jugadón para ampliar al 2-0 que sería definitivo. Aprovechó un error del Alba para colarse frente a Juan Carlos, regatearle y batir a Gonzalo que ya no podía hacer nada por evitar el tanto.

En el encuetro la ocasión más clara para el Alba fue de Portu, aunque le robaron la cartera y no logró hacer el gol.

En los últimos minutos, el Alba reclamó penalti sobre Samu pero el colegiado no señaló nada y el marcador ya no se movería. Es más, casi al final, en una falta peligrosa dentro del área el Alba no supo sacar nada de ella y casi el Mallorca hace el 3-0 a la contra. Suerte que estaba Juan Carlos, que volvió a ser uno de los mejores del encuentro para los blancos.