
Era el minuto 92, Unai López, que en el 2 había errado un penalti a favor del Bilbao Ahtletic, cometía falta para el Albacete Balompié. La última oportunidad del encuentro y los de Luis César la supieron aprovechar para conseguir la primera victoria fuera de casa en esta temporada que, además, nos saca de los puestos de descenso.
Cabecearon hasta en tres ocasiones los jugadores del Alba esta falta -César Díaz, Pulido y Rubén Cruz-, que acabó en un flojo despeje de Ramiro. Al rechace llegó la volea del canterano Adri que nos daba tres puntazos. Con el gol, llegaba el final del partido.
Tras el partido, el canterano valoraba tras el partido que “estoy muy contento, encantadísimo, con una gran alegría y en estos momentos lo primero que me viene a la mente son mis padres, mi hermano y un amigo que ha venido desde Cuenca a verme y se lo agradeceré eternamente porque les he podido dar una alegría”.
“No os podéis imaginar como estoy de contento y también muy nervioso para articular palabras. Hay que seguir trabajando para haber si sacamos adelante esta mala racha”, valoraba.
“Ahora vienen dos partidos en casa, tenemos que refrendar esta victoria y seguir sumando para escalar posiciones”. Y sobre el gol dijo que “tenía muy claro donde tenía que estar en las jugadas de estrategia, pero al ser el último minuto he intentado medio esconderme, buscar un sitio y luego he tenido la suerte del principiante”. “Aunque se rían mis compañeros le he pegado lo más fuerte que he podido y donde quería que fuera”, decía.
