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LAS CURIOSIDADES DEL ALBA-OSASUNA

 

 

Me siento a la derecha.- En estas curiosidades César Ferrando (y Pulido) es el protagonista en la que era su vuelta al banquillo del Alba. Por cierto que hizo a todos que se levantaran porque él se pone en el extremo derecho, al contrario de lo que hacía Luis César. Ferrando siempre ocupaba la derecha.

Un micro para ‘seguir’ a Ferrando.- El equipo de Planta Segunda de Movistar + ha hecho un seguimiento especial a Ferrando que podremos ver en el programa de nuestro compañero Sergio Sánchez. Se presenta muy interesante.

 

Y Pulido pedía disculpas.- En el 2-0 hubo polémica por una posible falta previa de Pulido al portero rival. Hasta pidió perdón el jugador del Alba al que, por cierto, el colegiado le apuntó el gol en lugar de a Fede Vico.

 

Cariñosa dedicatoria.- Por el gesto y el lugar de la grada donde miraba, suponemos que Fede Vico le dedicó el gol a su novia. Aunque después el colegiado se lo daría a Pulido.

 

 ¡Ya tengo mi cromo!.- Dorronsoro posaba así de contento con su cromo del Alba, que nos contó que le dio un niño. Los pequeños siempre saben sorprender a nuestros jugadores.

 

La complicidad entre los ‘César’.- César Ferrando chocó la mano de César Díaz, con quien tiene una complicidad especial, ya que fue él quien le hizo debutar en Segunda hace más de una década.

 

La suerte está cambiando.- Este saque de falta Pulido lo paró, y es literal, con partes íntimas. Quizás es una prueba de que la suerte nos está cambiando. Porque la semana pasada en una jugada similar el balón le dio y se metió, costándonos la derrota.

 

Los nervios del final.- Pulido estaba tan nervioso porque acabar el partido y ganar que cuando el colegiado señaló penalti él se tapó la cara para no ver si finalmente era gol y quedaba sentenciado el encuentro.

¡Seguid así, os necesitamos!.- Con el 3-1, César Ferrando pidió a la afición que no dejara de animar. Después recordó lo importante que era el apoyo de la afición y les agradeció que «hayan estado no de 10, de 11».

Su talismán.- Durante el partido y en la sala de prensa, cada vez que se emocionaba o estaba más nervioso, Ferrando no dejaba de tocar su alianza. Al terminar el partido le vimos mirar a la grada como buscando a su mujer y su hijo.