
El Albacete Balompié ha sumado hoy frente al Alcorcón una derrota que nos deja prácticamente en Segunda B. Es cierto que todavía no es matemático, porque el Mallorca también ha perdido en Girona y a falta de ver qué hace también la Ponferradina mañana -nuestro rival del miércoles-. Pero virtualmente y por las sensaciones que se vivían en el Carlos Belmonte, estamos de nuevo en el infierno del que tanto nos costó salir.
Con la sensación que nos deja el partido de volver a Segunda B pocas ganas quedan de hablar del mismo encuentro, en el que al Alcorcón le anularon dos goles justamente por fuera de juego -uno en cada parte- y donde los visitantes erraron un penalti, que Davir Rodríguez lanzó al palo, aunque para entonces ganaban ya 0-2 y la desesperación del Alba se notaba en el campo y también en la grada, donde la afición empezó a abandonar el estadio con el mazazo del segundo gol a falta de poco más de un cuarto de hora para el pitido final.
Empezó dominando el Alcorcón, pero el Alba se fue metiendo en el partido y fruto de ello suyas fueron las ocasiones más claras al filo del descanso. Pero Jona, en un rebote que se encontró, se topó con el portero Dimitrovic, que fue el mejor de los suyos en la primera mitad, en el 43. El balón se fue a córner y pudo anotar entonces Pulido de cabeza, pero sacó el meta visitante bajo palos y no entró tampoco el rechace de Núñez.
En la segunda mitad y cuando mejor estaba jugando el Albacete Balompié apareció Óscar para llevarnos a Segunda B prácticamente. El 0-1 casi fue un regalo. Se llevó el balón cómodamente desde el medio del campo y batió a Juan Carlos. El segundo le costó algo más pero tampoco demasiado. Los dos tantos hundieron a un Albacete Balompié que ya no tuvo ocasiones de marcar.
Ferrando había revolucionado el once, especialmente arriba, pero los cambios no terminaron de funcionar. En la segunda mitad, Jona, que había recuperado la titularidad, fue sustituido por César Díaz y Carmona, otra de las novedades, por Rubén Cruz. Antoñito, que había jugado por banda derecha se retiró para dejar paso a Samu.
Pero ni con los cambios el equipo tuvo el revulsivo que necesitaba para conseguir una victoria que era cuestión de vida y muerte y fue muerte.unda.
