El atleta albaceteño logró el oro en el Campeonato de España celebrado en Ibiza tras superar dos graves lesiones. Su mujer, Julia Llopis, también se proclamó subcampeona nacional
El atletismo albaceteño volvió a brillar a nivel nacional en el Campeonato de España de 10 kilómetros en ruta celebrado semanas atrás en Ibiza, donde Manuel García se proclamó campeón de España en categoría máster M70, firmando una actuación memorable en una prueba que reunió a algunos de los mejores especialistas del país.
El éxito tuvo además un componente muy especial, ya que su mujer, Julia Llopis, también subió al podio como subcampeona de España, protagonizando así una jornada inolvidable para ambos y para el atletismo provincial.
Para Manuel García, este título tiene un significado muy especial, ya que llega tras superar importantes problemas físicos que incluso llegaron a poner en duda su continuidad en la competición.
“Esta medalla en el 10K, junto al subcampeonato en el 5K del pasado mes de octubre, son las más valoradas a nivel personal. Meses antes no pensaba que podría volver a correr después de dos parones de 18 meses por lesiones. Para mí era impensable no solo volver a ganar una medalla, sino volver a competir y además hacerlo a nivel nacional”, explica.
Por eso, el atleta albaceteño define estos logros como “medallas a la perseverancia”, fruto de años de esfuerzo y de una filosofía muy clara: “No mirar el DNI y pensar que jamás seré más joven que hoy”.
Adaptar el entrenamiento con los años
Con el paso del tiempo, Manuel ha ido adaptando su preparación para seguir compitiendo al máximo nivel. Aunque ha reducido el volumen de carrera, ha reforzado otros aspectos clave como el trabajo de fuerza y la natación.
“Con la edad he bajado el número de sesiones de carrera, pero he aumentado el entrenamiento de fuerza en el gimnasio y, sobre todo, la natación. En ella he encontrado la fórmula para mantenerme en forma sin impacto en las articulaciones”, explica.
Actualmente mantiene una rutina basada en tres días de carrera, cuatro de natación y dos sesiones de fuerza, combinando algunas jornadas con doble actividad. Eso sí, siempre bajo una premisa clara: trabajar principalmente en zona aeróbica y sin excesiva exigencia.
Más de cuatro décadas ligado al atletismo
La relación de Manuel García con el atletismo comenzó hace más de cuatro décadas, casi por casualidad. Fue en 1982, tras sufrir una lesión de cuádriceps mientras jugaba al fútbol.
Durante su recuperación comenzó a correr en el césped del estadio Carlos Belmonte, cuando todavía contaba con pistas de ceniza, y pronto descubrió que tenía una gran resistencia.
Poco después participó en una carrera organizada por Galerías Preciados, que acabaría siendo el detonante para engancharse definitivamente a este deporte.
“En aquella época no era fácil correr carreras aquí. Muchas veces teníamos que desplazarnos al Levante porque en nuestra zona apenas había pruebas”, recuerda.
Desde entonces, solo las lesiones le han obligado a detenerse. A lo largo de su trayectoria ha acumulado veinte medallas nacionales y una internacional, todas ellas en categoría máster, seis de ellas a título individual.
Entre sus resultados más destacados figuran podios en campeonatos de España de maratón, media maratón, cross, 5K y 10K, demostrando su versatilidad en distintas disciplinas del fondo.
El atletismo, también una historia de amor
Pero si hay algo que Manuel García considera su mayor logro dentro del atletismo no es una medalla, sino algo mucho más personal.
“Mi gran triunfo del atletismo es mi mujer. La conocí gracias a este deporte y esa es, sin duda, la mejor medalla”, afirma.
Julia Llopis también cuenta con una brillante trayectoria deportiva, con títulos nacionales e incluso éxitos internacionales en categoría máster. Ha sido dos veces campeona de España de maratón, subcampeona nacional en varias ocasiones y medalla de bronce en el Campeonato de Europa de media maratón, además de campeona continental por equipos.
Compartir la misma pasión por el deporte tiene, según Manuel, una ventaja evidente: “Yo juego con ventaja respecto a otros compañeros. A mí no me dicen ‘¿dónde vas a estas horas a correr?’. A mí me dicen ‘levántate ahora mismo y vete a hacer 10 kilómetros’. Podría decirse que voy dopado sentimentalmente”.
Seguir disfrutando del deporte
Tras este nuevo título nacional, el atleta albaceteño mantiene la ilusión intacta. Su principal objetivo es seguir practicando deporte y mantenerse alejado de las lesiones.
En el calendario inmediato tiene varias citas marcadas, como el 10K de Albacete, una carrera que considera muy especial, y el Campeonato de España de cross que se celebrará en octubre.
Además, continuará compaginando el atletismo con la natación, donde tiene otro reto personal: completar su tercera travesía Tabarca–Santa Pola, una exigente prueba en mar abierto de seis kilómetros. Curiosamente, en esta disciplina comenzó relativamente tarde. “En natación empecé con 66 años en un cursillo para adultos del IMD y dos años después ya estaba participando en travesías en el mar”.
Un mensaje claro para quienes dudan
Después de toda una vida ligada al deporte, Manuel García tiene un consejo muy claro para quienes creen que la edad es un impedimento para empezar a moverse.
“A las personas jubiladas como yo les diría que todos los días hay que hacer alguna actividad. Si te duelen las rodillas, vete a nadar; si te duele el hombro, sal a correr o monta en bicicleta. Lo importante es no quedarse parado”.
Porque, como él mismo resume con una frase que refleja toda su filosofía de vida: “No vamos a vivir más, pero sí podemos vivir mucho mejor, física y mentalmente”. Y concluye con una idea que ha guiado toda su trayectoria deportiva: “No hay excusas: si queremos, podemos”.
