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La Junta respalda la iniciativa medioambiental ‘Muralla viva’ de Chinchilla

La muralla de Chinchilla conforma, junto con el castillo, uno de los conjuntos históricos medievales más importantes de Castilla-La Mancha. De ahí, que los trabajos para su conservación y mantenimiento sean prácticamente constantes.

Pero desde 2024, a esas labores de protección del patrimonio histórico se han sumado otras que tienen que ver más con el respeto a la biodiversidad, más concretamente, a los vencejos que habitualmente encuentran en las oquedades de la muralla un lugar para anidar.

De esta forma surgió ‘Muralla viva’, la iniciativa que consiste en restaurar parte de la muralla de Chinchilla respetando y favoreciendo la presencia de vencejos, a través de la instalación de nidales adaptados, con la idea de conservar el monumento sin expulsar la vida que habita en ella.

El pasado 13 de mayo, el proyecto dio un paso más en su trayectoria, con la inauguración, por parte del Ayuntamiento y la asociación Aula Verde, como impulsoras de la iniciativa, de un panel divulgativo, que viene a informar de su importante labor.

El acto, puramente simbólico, contó con la presencia del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien se encontraba en la localidad para inaugurar la nueva residencia de mayores. Page se interesó por el avance de la iniciativa, poniendo de manifiesto el respaldo del Gobierno regional a proyectos que, como éste, están orientados a compatibilizar la protección y conservación del patrimonio cultural y el natural.

A este respecto, cabe recordar, precisamente, el proyecto ‘Apadrina un vencejo’ impulsado por la Junta de Comunidades, a través del Centro de Recuperación de la Fauna Salvaje de Albacete,

y trabaja con personas voluntarias que, sobre todo durante el verano, se encarguen de cuidar de las crías de vencejos caídas de los nidos.

Según los datos que se manejan desde la Consejería de Desarrollo Sostenible, en algunas campañas se han llegado a recuperar cerca de 700 vencejos en la provincia de Albacete, con una tasa de recuperación que ronda el 85 por ciento gracias a la colaboración ciudadana.