
La modificación de la Ordenanza Cívica de Albacete por la que se puede sancionar a los dueños de mascotas por no diluir los orines de sus perros con agua y vinagre mientras paseen por la calle de la ciudad ya está en vigor.
De este modo, los dueños de los perros se enfrentan a sanciones de entre 121 y 1.500 euros en caso de que sean sorprendidos sin llevar a cabo esta limpieza.
La cantidad total de la multa dependerá, como en el resto de infracciones de la Ordenanza Cívica Municipal, de si se es reincidente y de la gravedad de los hechos.
Con esta sanción, y como consta en la norma que se aprobó en Pleno -a propuesta del PP en una moción que salió adelante- y ya ha pasado todos los trámites oportunos para estar en vigor, se busca evitar la suciedad y los malos olores en las calles, así como la degradación del mobiliario urbano.
Ya estaba prohibido que se permitiera a los perros que hicieran sus necesidades en las paredes de edificios o en el mobiliario público, pero ahora se va un paso más allá.
