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Nido Zero, nace un nuevo concepto de vivienda eficiente y sostenible en Albacete

Los jóvenes emprendedores albaceteños, José Luis Mateo y Patricia Lozano, han creado Nido Zero como una apuesta clara por el estándar Passivhaus, que supone un ahorro energético de entre el 70% y el 90% con respecto a una edificación convencional. Las casas pasivas de Nido Zero están diseñadas para conseguir un consumo de energía casi nulo y perfectamente integradas con su entorno.

La idea surge de estos dos albaceteños que, comprometidos con las personas y con el entorno, y conscientes de que el sector de la construcción es clave para conseguir la reducción de las emisiones de CO2, defienden una edificación sostenible y responsable que minimice su impacto sobre el medioambiente.

En este sentido, una de las principales premisas de Nido Zero es la construcción de edificios con nuevos diseños y con un consumo de energía casi nulo -nZEB-. Así, los residenciales cuentan con un alto nivel de eficiencia energética y la poca cantidad de energía que necesitan para su normal funcionamiento -10 W/m2- se cubre, en gran parte, con equipos de aerotermia de alta eficiencia y con energías renovables producidas en el entorno del mismo edificio.

El estándar Passivhaus, criterio de diseño en Nido Zero, está basado en el aprovechamiento de la energía y la luz natural durante el invierno y la minimización de la incidencia solar durante el verano. Al mismo tiempo, las altas prestaciones técnicas y constructivas de esta certificación contribuyen al excelente acondicionamiento térmico, conservando todo el calor absorbido en los meses fríos y disipándolo en los más cálidos.

Para garantizar la eficiencia energética del edificio y un confort excepcional en el interior de las viviendas, el estándar Passivhaus requiere una construcción sin puentes térmicos. Las casas pasivas conllevan el cumplimiento de altas exigencias en cuanto a aislamiento térmico y hermeticidad de la edificación, por lo que, desde su fase de planificación, un proyecto de casa pasiva debe estructurar cuáles serán los posibles sitios más problemáticos de la envolvente.

Según explican desde Nido Zero, “la envolvente del edificio es continua e ininterrumpida, así evitamos las infiltraciones de aire no deseadas y conseguimos una ausencia de puentes térmicos, controlando que no se produzcan pérdidas o ganancias de energía indeseadas”.

Estándar Passivhaus

Passivhaus es un estándar de construcción que surgió en Alemania en 1991 y está basado en 3 pilares clave: la sostenibilidad, el bienestar y la eficiencia energética. Y es que las llamadas casas pasivas combinan un gran confort interior con un consumo de energía casi nulo y un precio asequible, todo gracias al máximo cuidado de la envolvente del edificio y a la implementación de un adecuado sistema de ventilación mecánica controlada de doble flujo -recuperador de calor-, que permite la evacuación constante de CO2 y los contaminantes emitidos en el interior de la vivienda.

Este sistema se basa en extraer el aire viciado del interior y a la vez filtrar el aire de impulsión que proviene del exterior, minimizando el riesgo de contagio de virus y bacterias y garantizando así la salubridad del aire en los espacios cerrados. Una vez finalizado el proceso de ventilación, el aire en perfectas condiciones es devuelto a la vivienda y solo necesitará un mínimo aporte de energía para mantener la temperatura deseada. “La vivienda ventila sola”, señalan desde Nido Zero.

Asimismo, existen numerosos estudios que aseguran que las casas pasivas tienen importantes beneficios para la salud de sus habitantes. Esto se debe a que la renovación inteligente del aire y la incidencia de la luz solar con las que cuentan, ayudan a prevenir y reducir enfermedades e infecciones de las vías respiratorias como la fibromialgia o el asma, entre otras.

Por todo ello, a las casas pasivas se les llama ‘las viviendas del futuro’, pues el ahorro energético unido al aprovechamiento de la luz natural y la reducción de los sistemas de climatización de las viviendas contribuyen a mejorar el cuidado del medioambiente.

Passiv-Herradores

Actualmente, Nido Zero está en fase de comercialización de un proyecto de 5 viviendas, el residencial Passiv-Herradores, situado entre la plaza de la Biblioteca Municipal Depósitos del Sol y el parque Abelardo Sánchez, pulmón verde de la ciudad de Albacete, ofreciendo fachada en esquina hacia la calle Herradores y hacia la calle Jorge López. El edificio cuenta con gimnasio en la planta baja y con una planta solárium con piscina comunitaria y ajardinamiento en la quinta fachada, la cubierta.

Se trata del primer edificio plurifamiliar Passivhaus de Albacete, “y no será el último”, aseguran desde Nido Zero, pues la empresa tiene previsto lanzar la comercialización de varios proyectos de forma inminente.