
El policía local de Albacete J.M.P., que está acusado de matar a Jairo, ha declarado hoy, en el juicio que se sigue contra él, que cuando golpeó a Jairo por «miedo», de manera «instintiva», que no quería causarle la muerte y que «para nada la tenía planeado». Ha asegurado que Jairo le amenazó con que ya sabía dónde vivía, cuando estaban en su trastero y como le pilló recogiendo utensilios de la barbacoa que Jairo había tirado al salir, al girarse le golpeó con el que tenía en la mano, que el golpe iba al hombro, pero el fallecido intentó esquivarle y acabó dándole en la cabeza, cayendo este muerto al suelo.
Ha defendido que no fue por una deuda de droga, que la cocaína que le compraba se la había pagado, pero que Jairo le pedía cantidades de dinero por «cuestiones personales o laborales» y que le estaba exigiendo 3.000 euros -que no le debía por el consumo de droga- y él le ofreció ayudarle si podía vender algunos de los objetos que tenía en su trastero, que por eso fueron.
Ha insistido en que era consumidor de cocaína y en esas fechas tenía una gran adicción, detallando que se encontraba de baja por molestias en la espalda y también tomaba medicinas por eso.
Su primo, J.P.R., que está acusado de encubrimiento, ha indicado que cuando le confesó que había matado a un hombre le pidió que se entregara y que quedó con él porque era su primo y a sus padres los quería como a los suyos, si bien él ha dicho que quedaron en la puerta de la Comisaría porque pensaba denunciarle, aunque al final subió a su coche, fueron al trastero a por el cuerpo de Jairo y después a un puente sobre el Júcar para arrojarle.
El acusado de matar a Jairo ha señalado que fueron donde dijo su primo, pero el primo ha subrayado que no, que condujo el policía local a una zona que conocía y que, de hecho, el cuerpo lo arrojó solamente J.M.P.
El juicio seguirá mañana con la declaración de varios testigos.
