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Cuando no hay patrón …

 Cuando no hay patrón, los marineros se ven obligados a coger el timón del barco para que este no vaya a la deriva y termine embarrancado en cualquier playa desierta. O lo que es lo mismo, cuando no se sabe a ciencia cierta quien manda en el Ayuntamiento de Albacete, a los concejales y concejalas del Equipo de Gobierno nos les queda más remedio que tomar la iniciativa, aunque sea cada uno por su lado, para evitar que la falta de dirección política les conduzca irremisiblemente a la pérdida de las próximas elecciones municipales, porque al fin y al cabo todos somos humanos, y el que más y la que menos, a estas alturas, a lo único que aspiran ya es a salvar su gestión personal, y el que venga detrás que arree, porque de la gestión colectiva ninguno quiere ni oír hablar.

Como no hay patrona, pues resulta que el concejal de Urbanismo va por un camino diametralmente opuesto al que recorre el concejal de Personal, y si uno parece Papá Noel repartiendo dádivas y reponiendo complementos salariales, que hace solo un par de años presumía de suprimir por innecesarios, amén de  modificar las condiciones de acceso a la Jefatura de Servicio de la Gerencia de Urbanismo, para dar una mano de legalidad al nombramiento para ocupar dicha plaza en Comisión de Servicios por parte de la única funcionaria de todo el Ayuntamiento imputada por la presunta comisión de un delito de prevaricación y cohecho mientras hacía en el Ayuntamiento Madrid lo mismo que ahora hace en el Ayuntamiento de Albacete, el otro, el concejal de Personal, lo único que puede prometer es congelación salarial y gracias, y la creación de una nueva Jefatura de Servicio que se cubrirá por un sistema diferente al de la Gerencia, claro que en este caso no hay que proteger a ninguna imputada, ni devolver ningún favor a nadie, ni quedar bien con los jefes (más bien con las jefas) toledanos. Y es que cuando no hay patrón, los que mandan son los marineros o el primero que pasa por la puerta con ganas de mandar, y así nos va.

Cuando no hay dirección política cada uno va por su lado. El concejal de Movilidad se ha pasado el verano recortando el espacio que ocupan las terrazas de los establecimientos hosteleros, especialmente los de la mal llamada ‘zona de especial protección’ y digo mal llamada porque es la zona más castigada de la ciudad por el ruido, midiendo al milímetro el espacio que utilizan los toldos o las sombrillas y por su parte, a la concejala de Medio Ambiente no se le ocurre otra cosa mejor para rehabilitar el Mercado de Carretas que poner unos cuantos bares en el sótano, pero con terraza incluida en la Plaza de las Carretas, a escasos cincuenta metro de la mal llamada ‘zona especial de protección’. Bonita forma de protección. ¿Porque será que cuando queremos rehabilitar algo, lo único que se nos ocurre es poner un grifo de cerveza? Y es que cuando no hay patrón, cada uno hace y deshace en función de sus ocurrencias, y así nos va.

Buen ejemplo de la falta de dirección política fue el fiasco del proyecto de construcción de un macrocentro deportivo en el entorno del Paseo de la Cuba, mediante el sistema de concesión, construcción y posterior explotación de un servicio público. Solo así se puede entender que al concejal de Deportes lo vistieran de torero después de jurar y perjurar en arameo que este proyecto era una bicoca para la ciudadanía y que saldría de balde para las arcas municipales. Pues ni una cosa, ni la otra, un proyecto menos y una bofetada política más al concejal de Deportes. Y es que cuando no hay patrón, algunos que necesitan que los manden, terminan vestidos con el traje de luces, y así nos va.

Cuando cunde el descontrol todo son problemas. Solo desde esta perspectiva se puede entender lo que ha ocurrido con el prometido Plan de Empleo Municipal. Un gravísimo error presupuestario hizo que este programa quedase recortado en más de un tercio antes siquiera de ser aprobado, amén de los innumerables problemas que la nueva Ley de la Administración Local, esa de la que tanto presume el Partido Popular, ha provocado, y ha impedido que hasta finales de Septiembre no se haya formalizado el primer contrato, y todo ello, después de más de un año de anuncios y promesas. Anuncios y promesas que se les da mucho mejor a nuestros gobernantes locales que llevarlos después a la práctica. Y es que cuando no hay patrón, mandan la improvisación y cierta anarquía, y así nos va.

Cuando el verbo coordinar no se conjuga adecuadamente en el equipo de gobierno municipal, provoca que año tras año se repitan los mismos errores y se tropiece en la misma piedra, o en el mismo programa, que es lo que ha ocurrido con el Verano de Colores, que es cierto que se hace en el verano, pero que no tiene ni color, ni calor, cada vez son menos los niños y niñas que participan en el mismo y cada vez son menos los empleos que genera la dichosa ocurrencia del concejal de Empleo. Y es que cuando no hay patrón, a veces se ponen a mandar los que menos condiciones y capacidad tienen para el mando, y así nos va.

Cuando cada uno va salvar su propio pellejo, ocurre que lo que ocurre y pasa lo que pasa, que da la información con cuentagotas y a desgana, de tal forma que el interlocutor se entera de lo justo o menos. Y eso es lo que le ha pasado a la patrona con su concejal de Hacienda, que le cuenta las cosas con tan poco interés que hace que luego, ésta, lo traslade a la sufrida ciudadanía de forma que no se entere nadie de lo que ha pasado. Buen ejemplo de ello es la última operación de Tesorería que ha contratado el Ayuntamiento. Una operación de tesorería a corto, y tan a corto, hasta el 31 de diciembre, firmada hace tan solo unos pocos días para tener suelto suficiente en caso de agobios a final de mes y que cuando la patrona lo cuenta parece que el Ayuntamiento ha concertado una operación de crédito avalada por el BCE o por el FMI y que ha contado con el asesoramiento del mismísimo Mario Draghi, el aval de Cristine Lagarde y la supervisión de Standard & Poor’s. Y es que cuando no hay patrón, algunos intentan convencerse y convencernos de que lo son por el mero hecho de ponerse la gorra de capitán, y así nos va.

Y la patrona aún tendrá que ir dando las gracias porque esto no se la haya convertido en un remedo de la ‘Rebelión de la Bounty’ y rezar para que en lo que queda de travesía no aparezca ningún primer oficial Fletcher que le chafe la guitarra, como se la chafó el Girona la pasado jornada al Alba, al que su regreso a la segunda división del fútbol español le está resultando mucho más complicado que a mi subir a buen ritmo L’Alpe D’huez. Y es que cuando no hay patrón, lo máximo a lo que podemos aspirar es que nos quedemos como estamos, y así nos va.